Amo el olor de la tierra
cuando absorbe la lluvia en verano
y se lavan mis nervios en el río
Una luciérnaga atraviesa la calle
trae consigo una muestra de vía láctea
En la montaña aúlla el zorro
aguardando que caiga la noche
Le confiesa sus delitos a la luna
Beso el aire quieto y enrarecido
De los recuerdos que atesora el suelo de uno
los lugares en que a lo lejos
se rompen nuestros números
las insuficientes clasificaciones
para pensar el mundo y su faramalla
de falso antojo
Pertenezco al soplido de las hojas en marzo
Muerdo la fruta picoteada por los gorriones
No soy yo cuando la lluvia
inunda mi alma
Otra vez la luna me espera
me hace guiños al pasar
trae mensajes esparcidos en el firmamento
una corona tierna como la niña
que ya no eres y pudiste seguir siendo
La vida nos quiere decir algo
que quizá no seamos más
apenas pasajeros del tiempo despojado
forajidos sin sangre ni memoria
a nuestras espaldas
volcanes extintos que reclaman
el fuego paulatino de los que han muerto
estrellas incendiándose en las palmas de las manos
el corazón un pequeño cataclismo
La producción de grietas
en las que duermen nuestros demonios
la sombra y su volumen hueco
marcando el paso sin retoños de la carne
Hasta que somos un día simple
como el papel brotando de los dedos
y somos por fin
como las hojas como el pasto
como la camanchaca los cactus
Somos ya aquí y ahora
el viento que golpea a tu puerta
e puelche que anuncia las cosechas
cabellera de olas cintillo de algas
recóndito ojo de agua
Nuestra historia es la de las estrellas
celebrando el cambio de las cosas
mientras permanecemos en perpetuo movimiento
al amparo del mar y sus eternas orillas
el ritmo con que cabalgan las nubes
el aroma de las margaritas en el campo infinito
Coronar tu voz quisiera
con la piedra con que hice un día mi casa
para que entraras en ella
y vieras como vivo
Te daré cuanto fui y no acabo aún de ser
el amor que tengo a la tierra
cuando llueve en ella mi alma
el soplo de las hojas
cuando camino todavía
taciturno en marzo.
Temuco, 7 de febrero de 2009
viernes 20 de noviembre de 2009
Aurora
Te vi nacer
Del arroyo viniste
En sus aguas viajaste
sin detenerte
Quisiste hablarme
Aire me dijiste
Luz te respondí
Sin promesas te diste
Transparente era tu voz
Llena de murmullos
poblaste mi casa
para no quedarte
Fuiste hija mía
sin serlo
Irrigaste mis venas
sin advertirlo
Me mostraste
que mi pobreza
es mi riqueza
Temuco, 13 de noviembre de 2009
Del arroyo viniste
En sus aguas viajaste
sin detenerte
Quisiste hablarme
Aire me dijiste
Luz te respondí
Sin promesas te diste
Transparente era tu voz
Llena de murmullos
poblaste mi casa
para no quedarte
Fuiste hija mía
sin serlo
Irrigaste mis venas
sin advertirlo
Me mostraste
que mi pobreza
es mi riqueza
Temuco, 13 de noviembre de 2009
miércoles 18 de noviembre de 2009
Amanecer
Un hilo de agua cayendo a esta hora
sobre tus hombros
La cabellera hundida en las fogatas
en que tuvimos visiones
Allí seguimos sembrando el tiempo
ingrávidos como el cóndor
pétreos como el musgo
ágiles como la liebre
Más al sur el sonido del puma
el silencio en que se acurruca el pudú
la voz torcida de la chicharra
Quién nos vio atravesar al otro lado
del bosque?
Quién nos dejó entrar
a sus arterias profundas
como el desvelo de los dioses?
Quién quiso que otros
despojaran su alma de aliento originario?
Un hilo de agua tejiendo tu rostro
a esta hora inimaginada
una gota apenas modulando
el sonido que columpió los días
Los cuerpos se yerguen
buscando la luz
una pequeña recompensa de paz
el anhelo sin prisa recorriendo las manos
aleteando contra la pubertad de la noche
y su ofuscada ventisca
Nadie hay que escatime
un centímetro todo este sentimiento
Nadie puede estar afuera y adentro
sin perderse en tus trenzas y tu enfado
El aire se torna pasajero
se desvanece como cera en la vela del pobre
Como el humo caminamos en bandadas
inhalamos la soledad sin rumbo
que exuda el destino de los hombres
Un hilo de agua cayendo lentamente
traduciendo la fecundidad de tu rostro
sepultando el mar de tus quejas
Venimos del norte
y su completo descampado
Seguimos sin prisa vadeando otros huertos
Ingrávidos avanzamos como la liebre
cuando tiembla la tierra
En el crepúsculo de la noche
tus manos florecen
y me dejas entrar por fin a tu hogar
A lo lejos el universo amanece
Temuco, 4 de abril de 2009
sobre tus hombros
La cabellera hundida en las fogatas
en que tuvimos visiones
Allí seguimos sembrando el tiempo
ingrávidos como el cóndor
pétreos como el musgo
ágiles como la liebre
Más al sur el sonido del puma
el silencio en que se acurruca el pudú
la voz torcida de la chicharra
Quién nos vio atravesar al otro lado
del bosque?
Quién nos dejó entrar
a sus arterias profundas
como el desvelo de los dioses?
Quién quiso que otros
despojaran su alma de aliento originario?
Un hilo de agua tejiendo tu rostro
a esta hora inimaginada
una gota apenas modulando
el sonido que columpió los días
Los cuerpos se yerguen
buscando la luz
una pequeña recompensa de paz
el anhelo sin prisa recorriendo las manos
aleteando contra la pubertad de la noche
y su ofuscada ventisca
Nadie hay que escatime
un centímetro todo este sentimiento
Nadie puede estar afuera y adentro
sin perderse en tus trenzas y tu enfado
El aire se torna pasajero
se desvanece como cera en la vela del pobre
Como el humo caminamos en bandadas
inhalamos la soledad sin rumbo
que exuda el destino de los hombres
Un hilo de agua cayendo lentamente
traduciendo la fecundidad de tu rostro
sepultando el mar de tus quejas
Venimos del norte
y su completo descampado
Seguimos sin prisa vadeando otros huertos
Ingrávidos avanzamos como la liebre
cuando tiembla la tierra
En el crepúsculo de la noche
tus manos florecen
y me dejas entrar por fin a tu hogar
A lo lejos el universo amanece
Temuco, 4 de abril de 2009
jueves 3 de septiembre de 2009
Qué soy?
Polvo que se lleva el viento
cuando cae la noche
sin pedirle permiso a nadie
Un poco de luz
sembrada al inicio del tiempo
para viajar a tientas
poblando los destinos
todavía sin imaginar
Un puñado de huerta húmeda
en que florece el hambre
y se sacian las ventiscas
Triunfo de mi digestión lenta
como el estío calcado
en el patíbulo del silencio
cegado al pie del trigal
Cima absoluta donde perece el placer
asomado a tu primer hora
Lluvia perenne irrigando
tu vientre decisivo
desatado para el amor de muchos
Árbol tierno tumbado
en la plaza donde resisten los toros
Marmóreo como la sal
despojada por la risa vacía
de los indolentes
marchitados en las cárceles de agosto
Trémulo como el canto humilde
del niño que quedó solo
sin más desgracia
que su propio cuerpo solo
Fantasma que precisa su orden
sin ropa ni casa donde llegar
Alimento heredado para otras tribus
Pan pretérito e insaciable
que recogimos en la vereda de enfrente
Manos abiertas como la hora justa
Aurora imprevista
Tiempo sin sombra
Aliento animal
Bogotá, 1 de septiembre de 2009
cuando cae la noche
sin pedirle permiso a nadie
Un poco de luz
sembrada al inicio del tiempo
para viajar a tientas
poblando los destinos
todavía sin imaginar
Un puñado de huerta húmeda
en que florece el hambre
y se sacian las ventiscas
Triunfo de mi digestión lenta
como el estío calcado
en el patíbulo del silencio
cegado al pie del trigal
Cima absoluta donde perece el placer
asomado a tu primer hora
Lluvia perenne irrigando
tu vientre decisivo
desatado para el amor de muchos
Árbol tierno tumbado
en la plaza donde resisten los toros
Marmóreo como la sal
despojada por la risa vacía
de los indolentes
marchitados en las cárceles de agosto
Trémulo como el canto humilde
del niño que quedó solo
sin más desgracia
que su propio cuerpo solo
Fantasma que precisa su orden
sin ropa ni casa donde llegar
Alimento heredado para otras tribus
Pan pretérito e insaciable
que recogimos en la vereda de enfrente
Manos abiertas como la hora justa
Aurora imprevista
Tiempo sin sombra
Aliento animal
Bogotá, 1 de septiembre de 2009
martes 28 de octubre de 2008
Disipasión
Contigo la misma fiebre
No veo ni escucho
Nadie hay después
O detrás de Uno
Ni tu aliento
Ni tu sombra
Ni tus dientes
Ni tus caries
Para tí la última flor
que brota en mi alma
Veamos si hay futuro
La vida está contra-hecha
A sí misma se corroe
Jugaste a ganador
Y salimos derrotados
Quédate pronto
en casa
Perece contigo la luz
Ponle tranca
a tus puertas
Deja que entre
Un poco
El firmamento
Que nada más
Entre ni vuelva a salir
Ningún humo
Ningún vapor
Ningún acero
Aguarda como el silencio
de las rocas
En la montaña solitaria
Te disipas
Eres gas
Apenas líquido
Válvula de escape
Fuelle del porvenir
Caes rendido
en la humedad
de tu país
hundido
Temuco, 5 de octubre de 2008
No veo ni escucho
Nadie hay después
O detrás de Uno
Ni tu aliento
Ni tu sombra
Ni tus dientes
Ni tus caries
Para tí la última flor
que brota en mi alma
Veamos si hay futuro
La vida está contra-hecha
A sí misma se corroe
Jugaste a ganador
Y salimos derrotados
Quédate pronto
en casa
Perece contigo la luz
Ponle tranca
a tus puertas
Deja que entre
Un poco
El firmamento
Que nada más
Entre ni vuelva a salir
Ningún humo
Ningún vapor
Ningún acero
Aguarda como el silencio
de las rocas
En la montaña solitaria
Te disipas
Eres gas
Apenas líquido
Válvula de escape
Fuelle del porvenir
Caes rendido
en la humedad
de tu país
hundido
Temuco, 5 de octubre de 2008
lunes 27 de octubre de 2008
Me iré
Me voy de tu lado
me separo de ti
de tus dientes de rabia
y tu cara de chiche encantado
Me voy
justo cuando las flores comienzan a abrirse
y la gente pone banderas en sus jardines
Me voy
para que a mi ventana
no llegue otra vez el otoño
para no quedarnos de nuevo sin hojas
ni se congele por fin el estanque
Me voy para evitar
esa ráfaga que llega cada noche
si acampamos a la intemperie
ese aleteo de moscas
urdiendo extraños secretos
a la orilla del río
Y entonces
para quién tus besos
sino para el aire que respiro
para quién tus ojos
sino para la luz que me atraviesa
Me voy
es verdad
me entrego a la noche
para que me arrope
con la esperanza
de los tiernos enamorados
para volver a lo mínimo
aquello de lo que nunca debí salir
Una sombra se yergue en mi pecho
ni la primavera ni su dulce cabellera
pueden contra ella
En este lugar sólo cabe
la soledad
una frágil mesa de auxilio
y un camastro viejo
para dormir las penas
Aquí
donde el humo cala profundo
daré lo mejor de mí
al fuego del mundo
en un gesto oblicuo y sobrenatural
soltaré las amarras de este buque
a punto de hundirse
y me iré por fin
con la espuma y su lenguaje de sal
con los pétalos abiertos
desgranándome en el mar
Temuco, 17 de octubre de 2008
me separo de ti
de tus dientes de rabia
y tu cara de chiche encantado
Me voy
justo cuando las flores comienzan a abrirse
y la gente pone banderas en sus jardines
Me voy
para que a mi ventana
no llegue otra vez el otoño
para no quedarnos de nuevo sin hojas
ni se congele por fin el estanque
Me voy para evitar
esa ráfaga que llega cada noche
si acampamos a la intemperie
ese aleteo de moscas
urdiendo extraños secretos
a la orilla del río
Y entonces
para quién tus besos
sino para el aire que respiro
para quién tus ojos
sino para la luz que me atraviesa
Me voy
es verdad
me entrego a la noche
para que me arrope
con la esperanza
de los tiernos enamorados
para volver a lo mínimo
aquello de lo que nunca debí salir
Una sombra se yergue en mi pecho
ni la primavera ni su dulce cabellera
pueden contra ella
En este lugar sólo cabe
la soledad
una frágil mesa de auxilio
y un camastro viejo
para dormir las penas
Aquí
donde el humo cala profundo
daré lo mejor de mí
al fuego del mundo
en un gesto oblicuo y sobrenatural
soltaré las amarras de este buque
a punto de hundirse
y me iré por fin
con la espuma y su lenguaje de sal
con los pétalos abiertos
desgranándome en el mar
Temuco, 17 de octubre de 2008
Algún día
Algún día
cuando a tu puerta llame
me dirás que estoy más joven
que los años se quedaron atrás
y que de mis labios
una flor se asoma bailando
Será bajo la tormenta
-no sé
entre medio de los sueños
para no recordar nada
para sentir que nada más
aparecemos
Príncipes del aire fuimos
nuestro nombre fue el Cielo
Nuestro juego el huerto
de todos los días
Viajamos sin son
trayendo novedad
las noticias de mi familia
y su derrota asfixiante
la caída de la abuela en la leñera
el delantal de tu madre
quemándose
antes de servir la mesa
Robaremos para nosotros
lo que otros ya nos robaron
una nube profunda como la noche
una boca que hable
por todos y por nadie
Y nos quedaremos a la orilla
probablemente en medio de la verma
a oscuras
al interior del bosque
y su pretérita boca
Y beberemos el agua
la misma que circula y circula
hasta regar el infinito
y seremos otros
Por un momento
dejaremos de ser nosotros
como cuando fuimos príncipes
como cuando a tu puerta llame
y me digas que estoy más joven
Temuco, 23 de septiembre de 2008
cuando a tu puerta llame
me dirás que estoy más joven
que los años se quedaron atrás
y que de mis labios
una flor se asoma bailando
Será bajo la tormenta
-no sé
entre medio de los sueños
para no recordar nada
para sentir que nada más
aparecemos
Príncipes del aire fuimos
nuestro nombre fue el Cielo
Nuestro juego el huerto
de todos los días
Viajamos sin son
trayendo novedad
las noticias de mi familia
y su derrota asfixiante
la caída de la abuela en la leñera
el delantal de tu madre
quemándose
antes de servir la mesa
Robaremos para nosotros
lo que otros ya nos robaron
una nube profunda como la noche
una boca que hable
por todos y por nadie
Y nos quedaremos a la orilla
probablemente en medio de la verma
a oscuras
al interior del bosque
y su pretérita boca
Y beberemos el agua
la misma que circula y circula
hasta regar el infinito
y seremos otros
Por un momento
dejaremos de ser nosotros
como cuando fuimos príncipes
como cuando a tu puerta llame
y me digas que estoy más joven
Temuco, 23 de septiembre de 2008
No hay más tiempo
Qué fue de nuestro angel?
Qué de nuestra gracia
y fortuna?
El sol nos abandonó
la tierra no giró más
para nosotros
Apenas un zumbido
en medio
de nuestros corazones
Fue el viento
el que nos hizo así?
Ya no hay
más tiempo
Temuco, 25 de octubre de 2008
Qué de nuestra gracia
y fortuna?
El sol nos abandonó
la tierra no giró más
para nosotros
Apenas un zumbido
en medio
de nuestros corazones
Fue el viento
el que nos hizo así?
Ya no hay
más tiempo
Temuco, 25 de octubre de 2008
sábado 21 de junio de 2008
Sin pedir perdón
En tus ojos la luz que puebla el mundo
la ventisca anunciando el pan
el fuego que reúne a los hombres
De tu pelo la brisa secando el sudor
las cintas que celebran cada instante
un rumor de caricias golpeando a mi puerta
Y de tu boca, qué?
Qué de tu voz entrando a mi voz?
pequeña como lentejuela
larga como toda esta espera
Qué de nuestro azar y nuestro horizonte?
Qué, para qué esa melodía
sonando en la curva de nuestros días?
Sólo quiero comer esos ojos, morder ese pelo
engullir esa boca y saciar esa voz
No me den nada sino tu amor
tu lluvia y tu milagro
el agua que viaja contigo
en tus amaneceres
el calor que embriaga mi alma
sin poder asirte
y tu noche en mi pecho conspirando
En qué mundo imposible serás toda mía?
Cruzando qué umbral
me verás entrar por fin a tu corazón?
En tu ser naufrago sin pedir perdón
Temuco, 16 de junio de 2008
la ventisca anunciando el pan
el fuego que reúne a los hombres
De tu pelo la brisa secando el sudor
las cintas que celebran cada instante
un rumor de caricias golpeando a mi puerta
Y de tu boca, qué?
Qué de tu voz entrando a mi voz?
pequeña como lentejuela
larga como toda esta espera
Qué de nuestro azar y nuestro horizonte?
Qué, para qué esa melodía
sonando en la curva de nuestros días?
Sólo quiero comer esos ojos, morder ese pelo
engullir esa boca y saciar esa voz
No me den nada sino tu amor
tu lluvia y tu milagro
el agua que viaja contigo
en tus amaneceres
el calor que embriaga mi alma
sin poder asirte
y tu noche en mi pecho conspirando
En qué mundo imposible serás toda mía?
Cruzando qué umbral
me verás entrar por fin a tu corazón?
En tu ser naufrago sin pedir perdón
Temuco, 16 de junio de 2008
domingo 15 de junio de 2008
Vocación del hierro
Vamos vida golpéame fuerte
más fuerte que el mar
rompiendo la fugacidad del horizonte
Vacíame pronto la ira acumulada
el temblor casi roto
con que deshago tus tumbas
Golpéame desálmame vomítame
línchame si es lo que quieres
Soy un hombre a penas bueno
pobre como el aserrín de las chimeneas
y la levadura que te espera
a la orilla del río
Vamos vida deslinda mis fronteras
de niebla y escarcha apozonada
despójame de estos falsos cascos
y estas sucias espadas
con que aprendimos a herirnos
Húndeme en tu solsticio eterno
en tus caldos de flores fatuas
vacíame del aire errático
que nos asfixia durante el otoño
oxídame con tu sal
y tu aliento improbable
Prende a mí tus hojas llenas
adhiere tus ventiscas frívolas
tus fragancias que dibujan mi frente
y se quedan conmigo hasta el amanecer
Enséñame la paz sepultada
en tus fondos finales
la clara perplejidad con que iluminas
nuestros felices vicios
Ponte al frente de la última batalla
esa que aún no empieza
y con la que se despiden los amantes
abrumados tras deshojarse mutuamente
Para ti vida qué violencia
qué asalto qué furia qué temor
subyugando
retorciéndose en el pecho
incorporándose a mis pasos
rompiendo el arrullo tierno de tus alas
Pero vida quédate
de una vez conmigo
mece mis cunas y dame de comer
soy el pescador que sueña
dormido en la borda del tiempo
el silencio que ansía
contenerlo todo en un solo suspiro
Ya ya
deja que el ocaso
atraviese con sus dardos
estas lenguas moribundas como espectros
la gruta árida donde perecen mis otros
el cuerpo yelmo que quiere
hacer justicia a punta de rieles
Deja que un nuevo pueblo nazca
para siempre de nosotros
y con él fenezca
hasta el último fragmento de miseria ignorada
la culpa enterrada de los hombres
el sentido y su nación inverosímil!!
Vida de ti no tengo escapatoria
soy tu jinete a cuestas
tu mejor escondite
debajo de las palabras sin decir
Deja ya de hablar
Vida mía
nuestra unión será ardua
como el aire y su misión perpetua
implacable
como el destino
justa
como la vocación del hierro.
Temuco, 10 de junio de 2008
más fuerte que el mar
rompiendo la fugacidad del horizonte
Vacíame pronto la ira acumulada
el temblor casi roto
con que deshago tus tumbas
Golpéame desálmame vomítame
línchame si es lo que quieres
Soy un hombre a penas bueno
pobre como el aserrín de las chimeneas
y la levadura que te espera
a la orilla del río
Vamos vida deslinda mis fronteras
de niebla y escarcha apozonada
despójame de estos falsos cascos
y estas sucias espadas
con que aprendimos a herirnos
Húndeme en tu solsticio eterno
en tus caldos de flores fatuas
vacíame del aire errático
que nos asfixia durante el otoño
oxídame con tu sal
y tu aliento improbable
Prende a mí tus hojas llenas
adhiere tus ventiscas frívolas
tus fragancias que dibujan mi frente
y se quedan conmigo hasta el amanecer
Enséñame la paz sepultada
en tus fondos finales
la clara perplejidad con que iluminas
nuestros felices vicios
Ponte al frente de la última batalla
esa que aún no empieza
y con la que se despiden los amantes
abrumados tras deshojarse mutuamente
Para ti vida qué violencia
qué asalto qué furia qué temor
subyugando
retorciéndose en el pecho
incorporándose a mis pasos
rompiendo el arrullo tierno de tus alas
Pero vida quédate
de una vez conmigo
mece mis cunas y dame de comer
soy el pescador que sueña
dormido en la borda del tiempo
el silencio que ansía
contenerlo todo en un solo suspiro
Ya ya
deja que el ocaso
atraviese con sus dardos
estas lenguas moribundas como espectros
la gruta árida donde perecen mis otros
el cuerpo yelmo que quiere
hacer justicia a punta de rieles
Deja que un nuevo pueblo nazca
para siempre de nosotros
y con él fenezca
hasta el último fragmento de miseria ignorada
la culpa enterrada de los hombres
el sentido y su nación inverosímil!!
Vida de ti no tengo escapatoria
soy tu jinete a cuestas
tu mejor escondite
debajo de las palabras sin decir
Deja ya de hablar
Vida mía
nuestra unión será ardua
como el aire y su misión perpetua
implacable
como el destino
justa
como la vocación del hierro.
Temuco, 10 de junio de 2008
Variación
Vamos a la orilla del camino
serpenteando la luz pasajera que atraviesa
a las cosas en el mundo
El brillo trémulo
de la lluvia que cae y calma el hambre
perpetúa nuestra espera
en el sillón cansado del olvido
A cada segundo uno de los nuestros
viaja
sin ruta ni esquema
Nacemos sin edad
como la conciencia de los hombres
no hay tiempo
Al otro lado del camino
una bandada de aves crepusculares se confunde
con el destino
inmóvil y taciturno de antiguas ciencias
Dejemos que el viento
nos traiga de vuelta lo que perdimos
en cada hotel
a mitad del camino
Buenos Aires, 14 de diciembre de 2007
serpenteando la luz pasajera que atraviesa
a las cosas en el mundo
El brillo trémulo
de la lluvia que cae y calma el hambre
perpetúa nuestra espera
en el sillón cansado del olvido
A cada segundo uno de los nuestros
viaja
sin ruta ni esquema
Nacemos sin edad
como la conciencia de los hombres
no hay tiempo
Al otro lado del camino
una bandada de aves crepusculares se confunde
con el destino
inmóvil y taciturno de antiguas ciencias
Dejemos que el viento
nos traiga de vuelta lo que perdimos
en cada hotel
a mitad del camino
Buenos Aires, 14 de diciembre de 2007
miércoles 23 de abril de 2008
Qué hay en el silencio
Qué hay en el silencio
sino la noche que cubre al mundo
Qué dentro del pecho apagándose
como lámpara olvidada
en el ocaso del bosque
La lluvia nos invade
las palabras sepultan nuestras
respuestas posibles mudas y torpes
como perro muerto
Mañana no será otro día
En este paraje no cabe tanto dejo
Carezco de los medios
para llevarte al cielo
El firmamento es el patio trasero
de toda esta franca desdicha
Soy un bandido
matando a quemarropa
deleznable como rata podrida
abrumado como las vigas secas
de una casa de campo
Viajamos sin ser
a los paraderos del tiempo
Otros roban allí el sentido que buscan
Ignoro qué decir a sabiendas
de las piedras que recojo
Fui alguacil por no mucho tiempo
Descansemos
para no volvernos a ver
Será nuestra mejor fiesta
la que posponga infinitamente
toda promesa de unión eterna
Bailaremos hasta apagarnos
La generosidad ya no es más mía
Buenos Aires, 25 de agosto de 2007
sino la noche que cubre al mundo
Qué dentro del pecho apagándose
como lámpara olvidada
en el ocaso del bosque
La lluvia nos invade
las palabras sepultan nuestras
respuestas posibles mudas y torpes
como perro muerto
Mañana no será otro día
En este paraje no cabe tanto dejo
Carezco de los medios
para llevarte al cielo
El firmamento es el patio trasero
de toda esta franca desdicha
Soy un bandido
matando a quemarropa
deleznable como rata podrida
abrumado como las vigas secas
de una casa de campo
Viajamos sin ser
a los paraderos del tiempo
Otros roban allí el sentido que buscan
Ignoro qué decir a sabiendas
de las piedras que recojo
Fui alguacil por no mucho tiempo
Descansemos
para no volvernos a ver
Será nuestra mejor fiesta
la que posponga infinitamente
toda promesa de unión eterna
Bailaremos hasta apagarnos
La generosidad ya no es más mía
Buenos Aires, 25 de agosto de 2007
Todo va bien
Todo va bien
si las manos
hacen el pan
y los niños aprecian
el sudor que los vio crecer
No hay horario que defender
cuando nuestro trabajo es morir
Somos de mentira si nos quitan
un cobre
Funcionamos con cerveza
sin propina pasamos los días
nos emborrachamos sin motivo
los martes
Del recreo de algunos
se hará la libertad de todos
Buenos Aires, 30 de agosto de 2007
si las manos
hacen el pan
y los niños aprecian
el sudor que los vio crecer
No hay horario que defender
cuando nuestro trabajo es morir
Somos de mentira si nos quitan
un cobre
Funcionamos con cerveza
sin propina pasamos los días
nos emborrachamos sin motivo
los martes
Del recreo de algunos
se hará la libertad de todos
Buenos Aires, 30 de agosto de 2007
Una parte de mí
No me acuerdo de nada
El polvo creció en mis orejas
Mis pies de caminos impuros
se fueron vagando
a tientas
sin encontrar
Mi boca cayó enmudecida
Los cole los subte y los remises
terminaron por callarla
A veces me duelen los pies
Debe ser el aire seco del sentido
que no acaba de morir
Quiénes eran mis hermanos
Ya no sé
Como paredes de una casa antigua
olvidé cada una de sus voces
y sus risas
Todavía no despierto de este viaje
cruzo el aire inevitable
Donde voy
llego
sin llegar
Una parte de mí queda
siempre más atrás
se va jugando
con el viento
que la viene a buscar.
Buenos Aires, 6 de agosto de 2007
El polvo creció en mis orejas
Mis pies de caminos impuros
se fueron vagando
a tientas
sin encontrar
Mi boca cayó enmudecida
Los cole los subte y los remises
terminaron por callarla
A veces me duelen los pies
Debe ser el aire seco del sentido
que no acaba de morir
Quiénes eran mis hermanos
Ya no sé
Como paredes de una casa antigua
olvidé cada una de sus voces
y sus risas
Todavía no despierto de este viaje
cruzo el aire inevitable
Donde voy
llego
sin llegar
Una parte de mí queda
siempre más atrás
se va jugando
con el viento
que la viene a buscar.
Buenos Aires, 6 de agosto de 2007
Hoy
Nuestra juventud es tambalear
En el trapecio
Mejor ponerle freno a todo ese pelambre
Con el alba huiremos sin despedirnos
Ni siquiera de tus padres
El amanecer nos verá ir rumbo al viento
Un manzano en flor nos cobijará
Con su aroma
Será la primavera tierra tierna
Para tus ojos de azúcar y tu pelo de alcurnia
Hoy la noche quemará temprano
Su traje de frac
Buenos Aires, 19 de septiembre de 2007
En el trapecio
Mejor ponerle freno a todo ese pelambre
Con el alba huiremos sin despedirnos
Ni siquiera de tus padres
El amanecer nos verá ir rumbo al viento
Un manzano en flor nos cobijará
Con su aroma
Será la primavera tierra tierna
Para tus ojos de azúcar y tu pelo de alcurnia
Hoy la noche quemará temprano
Su traje de frac
Buenos Aires, 19 de septiembre de 2007
Esa fuerza
Ya activaste esa fuerza muda
que viaja como parásito
entre medio de tus ropas
Esa ansia desnuda sinfín
que golpea despacio a tu puerta
no para entrar
sino para salir
Ya se encendió la mueca dura
por la que otros
un día hablarán tus culpas
Ya las desgracias urdidas
como la copa rota
enterrada con mezquindad
en el jardín de la abuela
Los ángeles se muerden la lengua
No viste acaso sus rostros
como el fuego arduo de la ciudad
atropellada por el enemigo
enfurecida por la luz de sus tanques?
Me enviaste a una batalla
contra lo infranqueable
Lo indestructible ya no nos apaña
Lo que vive y muere nos aguarda
Eso que no habla este idioma
Lo que sube del subsuelo
para celebrar al que entonces cae
la madrugada y la carne digo
los mayores polvos del destino
el mejor momento
para empezar la creación!
Buenos Aires, 6 de octubre de 2007
que viaja como parásito
entre medio de tus ropas
Esa ansia desnuda sinfín
que golpea despacio a tu puerta
no para entrar
sino para salir
Ya se encendió la mueca dura
por la que otros
un día hablarán tus culpas
Ya las desgracias urdidas
como la copa rota
enterrada con mezquindad
en el jardín de la abuela
Los ángeles se muerden la lengua
No viste acaso sus rostros
como el fuego arduo de la ciudad
atropellada por el enemigo
enfurecida por la luz de sus tanques?
Me enviaste a una batalla
contra lo infranqueable
Lo indestructible ya no nos apaña
Lo que vive y muere nos aguarda
Eso que no habla este idioma
Lo que sube del subsuelo
para celebrar al que entonces cae
la madrugada y la carne digo
los mayores polvos del destino
el mejor momento
para empezar la creación!
Buenos Aires, 6 de octubre de 2007
El fantasma
Soy el fantasma
que sale de la película
para morderte el cuello
y darte una parte de mi ser
soberbio y sobrenatural
Vendré por debajo de la tierra
cabalgando entre la niebla y el humo
descolgado de las chimeneas
Entraré por tu ventana
y comeré tus zapatos
y beberé tus orines
Sucio
como el coyote
sigiloso
cruzaré la carretera
dejaré caer mis espolones
mis alas se abrirán
para que te pliegues
a la tristeza del desierto
meciéndose
en el aire vacuo de la tarde
Beberé tus líquidos
para que otros puedan verme
Soy el fantasma
El verdadero hombre invisible
Ese que se escribe con h minúscula
Me desplazo fácilmente
Entre bordes y penumbras
voy descubierto
apenas
en pantalón corto
llevo un delantal de colegio
para que no me descifren
Es casi como si asistiera a misa
aquí no hay ningún conocido
Todos se han ido
dejando a su paso
un poco más que estiércol
los restos de la noche
la ciudad y su pesada peste negra
He venido hasta aquí
para que me dejes entrar
al ruido imberbe de tu taberna
He venido para probar
el fuego que crece en tus armas
la espesura maloliente
que esconden tus botas
Y al final
esa criatura única
que guarda tu vientre
la semilla que un día
sembraron nuestros antepasados
las galaxias coaguladas
en tu cráneo primigenio
Levántate y dime
qué fuerza implacable
te mueve en la arena
atesorada del tiempo
Levántate y dime
de qué noche extrae el mal
su estado de ánimo
Levántate y dime
si aún no has visto
vagar al fantasma!
Buenos Aires, 5 de octubre de 2007
que sale de la película
para morderte el cuello
y darte una parte de mi ser
soberbio y sobrenatural
Vendré por debajo de la tierra
cabalgando entre la niebla y el humo
descolgado de las chimeneas
Entraré por tu ventana
y comeré tus zapatos
y beberé tus orines
Sucio
como el coyote
sigiloso
cruzaré la carretera
dejaré caer mis espolones
mis alas se abrirán
para que te pliegues
a la tristeza del desierto
meciéndose
en el aire vacuo de la tarde
Beberé tus líquidos
para que otros puedan verme
Soy el fantasma
El verdadero hombre invisible
Ese que se escribe con h minúscula
Me desplazo fácilmente
Entre bordes y penumbras
voy descubierto
apenas
en pantalón corto
llevo un delantal de colegio
para que no me descifren
Es casi como si asistiera a misa
aquí no hay ningún conocido
Todos se han ido
dejando a su paso
un poco más que estiércol
los restos de la noche
la ciudad y su pesada peste negra
He venido hasta aquí
para que me dejes entrar
al ruido imberbe de tu taberna
He venido para probar
el fuego que crece en tus armas
la espesura maloliente
que esconden tus botas
Y al final
esa criatura única
que guarda tu vientre
la semilla que un día
sembraron nuestros antepasados
las galaxias coaguladas
en tu cráneo primigenio
Levántate y dime
qué fuerza implacable
te mueve en la arena
atesorada del tiempo
Levántate y dime
de qué noche extrae el mal
su estado de ánimo
Levántate y dime
si aún no has visto
vagar al fantasma!
Buenos Aires, 5 de octubre de 2007
jueves 29 de noviembre de 2007
Con nosotros queda
Lo que no comimos ni cosechamos
después de todo el santo trabajo
suena a patria añeja y decepcionada
como racimo seco que perdió la esperanza
El vino que dejamos tras la borrachera
servirá para matar las ratas
Hijo de la madera recuerda
recuérdanos
somos el hambre puesta de rodillas
para implorar tu sed abstracta
la voz pretérita de las piedras
huyendo en la lejanía
bajo la luz intermitente de la vela
mientras acampábamos
Entiende!
Viajamos en soledad
puros e imparciales como los fantasmas
ligeros y frugales como los moluscos
Cierra tus sentidos
sospecha del mensaje de los otros
Esta isla pronto dará abasto para todos
Con nosotros queda
el volumen hondo y vacío
de una y mil campanas
Buenos Aires, 5 de septiembre de 2007
después de todo el santo trabajo
suena a patria añeja y decepcionada
como racimo seco que perdió la esperanza
El vino que dejamos tras la borrachera
servirá para matar las ratas
Hijo de la madera recuerda
recuérdanos
somos el hambre puesta de rodillas
para implorar tu sed abstracta
la voz pretérita de las piedras
huyendo en la lejanía
bajo la luz intermitente de la vela
mientras acampábamos
Entiende!
Viajamos en soledad
puros e imparciales como los fantasmas
ligeros y frugales como los moluscos
Cierra tus sentidos
sospecha del mensaje de los otros
Esta isla pronto dará abasto para todos
Con nosotros queda
el volumen hondo y vacío
de una y mil campanas
Buenos Aires, 5 de septiembre de 2007
Como nunca
Como nunca
nos fuimos yendo
tambaleando en el trapecio
con el alba
huyendo sin despedirnos
ni siquiera de las calles
y su multitud sin cuerpo
El amanecer nos ve
ir rumbo al viento
un manzano en flor
nos cobija con su aroma
La primavera tierna
para tus ojos de azúcar
y tu pelo de alcurnia
Hoy la noche
quemará temprano
su traje de frac
Buenos Aires, 19 de septiembre de 2007
nos fuimos yendo
tambaleando en el trapecio
con el alba
huyendo sin despedirnos
ni siquiera de las calles
y su multitud sin cuerpo
El amanecer nos ve
ir rumbo al viento
un manzano en flor
nos cobija con su aroma
La primavera tierna
para tus ojos de azúcar
y tu pelo de alcurnia
Hoy la noche
quemará temprano
su traje de frac
Buenos Aires, 19 de septiembre de 2007
sábado 24 de noviembre de 2007
Lo que no podemos
Deseamos lo que no podemos
Trabajar con resaca un miércoles
Vestir a nuestros niños de olvido
Mecer a la madre en el surco
Éramos barcos cansados a la deriva
Nuestros cuerpos la fertilidad
de unos sótanos
Para divertirnos sigamos con esta sonajera
Saltemos de un tonel a otro
hasta perder el empacho
La reminiscencia cubrió todas las penas
Como feto la humedad de esta tierra
traspasó la inquietud atiborrada
en las bodegas del llanto y la miseria
Será la placenta después el niño
que crece en nosotros
un racimo de esperanzas
guardadas en los viñedos del día
Dependemos de todo cuanto habita
el óvulo que nos asalta
el parentesco que nos reemplaza
el firmamento y su pezón alterado
Buenos Aires, 29 de noviembre de 2006
Trabajar con resaca un miércoles
Vestir a nuestros niños de olvido
Mecer a la madre en el surco
Éramos barcos cansados a la deriva
Nuestros cuerpos la fertilidad
de unos sótanos
Para divertirnos sigamos con esta sonajera
Saltemos de un tonel a otro
hasta perder el empacho
La reminiscencia cubrió todas las penas
Como feto la humedad de esta tierra
traspasó la inquietud atiborrada
en las bodegas del llanto y la miseria
Será la placenta después el niño
que crece en nosotros
un racimo de esperanzas
guardadas en los viñedos del día
Dependemos de todo cuanto habita
el óvulo que nos asalta
el parentesco que nos reemplaza
el firmamento y su pezón alterado
Buenos Aires, 29 de noviembre de 2006
Primer premio
La promesa vive en la madera
Llueve mañana la toz
de los recién nacidos
Cada milonga sabe a azúcar
Por la leche mueren los sanos
La distancia viaja en nubes de vino
De los aserraderos pende la vida
En pocas palabras
vibra una multitud de caricias
Llevamos tanto tiempo sin propina
Nuestra mente fue desamoblada
Dejaremos para la muerte
nuestras mejores confesiones
Mediaslunas serán
nuestro primer premio
Hacia el mediodía perecen las luces
Nadie gobierna el ruido sordo
de las ánimas
Dejemos que afuera
suene la orquesta
Buenos Aires, 15 de noviembre de 2006
Llueve mañana la toz
de los recién nacidos
Cada milonga sabe a azúcar
Por la leche mueren los sanos
La distancia viaja en nubes de vino
De los aserraderos pende la vida
En pocas palabras
vibra una multitud de caricias
Llevamos tanto tiempo sin propina
Nuestra mente fue desamoblada
Dejaremos para la muerte
nuestras mejores confesiones
Mediaslunas serán
nuestro primer premio
Hacia el mediodía perecen las luces
Nadie gobierna el ruido sordo
de las ánimas
Dejemos que afuera
suene la orquesta
Buenos Aires, 15 de noviembre de 2006
Es mejor reír
No hay porvenir en el día de mañana
En broma hablan los ángeles al oído
Las voces vienen siempre del altoparlante
pecaminoso de los carabineros
Sólo para unos pocos el método de la locura
se hace reconocible y practicable
Mejor haré mi tesis en el grunge de los noventa
cuando todavía éramos muchachos indestructibles
La lluvia estival sigue causando estragos
El concurso apenas comienza sin estelares
que anunciar
Nos fuimos presos en vez de bardear
Sin juicio el gobierno simula ser un gato
trepando panderetas
afanando la comida de los pobres
Mis parientes hierven en silencio
para dar las gracias a Dios Todopoderoso
Seguimos aquí
como en cadena nacional
estuvo Pinocho y sus queridos amigos
Tom y Jerry
Flanqueando el ocaso se hunde nuestro mejor barco
El terremoto es la insignia para Chilectra Vitacura
Cada vez que volvemos la vista atrás
un cogotero se cierne sobre nosotros
Ni qué decir de la psycopathologische
Prepárate que el avión aún no piensa en arribar
Cancelemos los manjares de ayer
El viento sopla como susurro trasnochado
Sobreviviremos a pesar de tanta penumbra
Después de todo es mejor reír
Buenos Aires, 19 de mayo de 2007
En broma hablan los ángeles al oído
Las voces vienen siempre del altoparlante
pecaminoso de los carabineros
Sólo para unos pocos el método de la locura
se hace reconocible y practicable
Mejor haré mi tesis en el grunge de los noventa
cuando todavía éramos muchachos indestructibles
La lluvia estival sigue causando estragos
El concurso apenas comienza sin estelares
que anunciar
Nos fuimos presos en vez de bardear
Sin juicio el gobierno simula ser un gato
trepando panderetas
afanando la comida de los pobres
Mis parientes hierven en silencio
para dar las gracias a Dios Todopoderoso
Seguimos aquí
como en cadena nacional
estuvo Pinocho y sus queridos amigos
Tom y Jerry
Flanqueando el ocaso se hunde nuestro mejor barco
El terremoto es la insignia para Chilectra Vitacura
Cada vez que volvemos la vista atrás
un cogotero se cierne sobre nosotros
Ni qué decir de la psycopathologische
Prepárate que el avión aún no piensa en arribar
Cancelemos los manjares de ayer
El viento sopla como susurro trasnochado
Sobreviviremos a pesar de tanta penumbra
Después de todo es mejor reír
Buenos Aires, 19 de mayo de 2007
Si es Necesario
Llegará ese día
en que tomemos por asalto
La Felicidad
como un ramillete digno
se revuelca en nuestros sueños
deja atrás su mejor vestido
y huye despavorida
sin volver
la vista
atrás
Caímos sin darnos cuenta
En este Bosque silencioso
Presentimos apenas el aire
No hay siquiera un suspiro que lo recorra
Los mayores nos preservan
un lugar fresco para morir
Tranquilos como nuestros ancestros
Neandertales
Conservar la calma
para disfrutar la agonía
resbalar pronto
reventarse el cráneo
no dejar de escupir
al Cielo
Acomoda nuestras armas
en lugar de parlotear
jugaremos el mejor beibi
para el barrio
Seremos los triunfadores indiscutidos
los adoquines mejor lustrados de la acera
los banquillos de la plaza
dispuestos a la noche
y su muchedumbre pobribunda
Brillaremos como en el 8 de pool
Nuestra madre
será la pubertad eterna
que mató al Rey en la antigüedad
Nadie hará por nosotros
nada igual
Ya superamos la meta de la solidaridad
Podremos beber contentos
las deudas de mañana
los sacrificios de ayer exorcizarlos
Sin anticipos será mejor
Sólo haciendo ayuno
me podrás mirar entonces a los ojos
Te equivocas si dices que Soy
Valgo igual que una lagartija al sol
Para ti guardé un graznido
Me lo dieron los vientos del oeste
Tras recogerse
En el mar empañado
Que las olas calcaron
Para cuando nazcan tus hijos
Vuelve de donde viniste
cruza de nuevo el océano
que te puso a la deriva
Marca tus pasos definitivos
Desanda las huellas contravenidas
Séllalas para siempre
Enmudece de nuevo
Si es necesario
Buenos Aires, 6 de octubre de 2007
en que tomemos por asalto
La Felicidad
como un ramillete digno
se revuelca en nuestros sueños
deja atrás su mejor vestido
y huye despavorida
sin volver
la vista
atrás
Caímos sin darnos cuenta
En este Bosque silencioso
Presentimos apenas el aire
No hay siquiera un suspiro que lo recorra
Los mayores nos preservan
un lugar fresco para morir
Tranquilos como nuestros ancestros
Neandertales
Conservar la calma
para disfrutar la agonía
resbalar pronto
reventarse el cráneo
no dejar de escupir
al Cielo
Acomoda nuestras armas
en lugar de parlotear
jugaremos el mejor beibi
para el barrio
Seremos los triunfadores indiscutidos
los adoquines mejor lustrados de la acera
los banquillos de la plaza
dispuestos a la noche
y su muchedumbre pobribunda
Brillaremos como en el 8 de pool
Nuestra madre
será la pubertad eterna
que mató al Rey en la antigüedad
Nadie hará por nosotros
nada igual
Ya superamos la meta de la solidaridad
Podremos beber contentos
las deudas de mañana
los sacrificios de ayer exorcizarlos
Sin anticipos será mejor
Sólo haciendo ayuno
me podrás mirar entonces a los ojos
Te equivocas si dices que Soy
Valgo igual que una lagartija al sol
Para ti guardé un graznido
Me lo dieron los vientos del oeste
Tras recogerse
En el mar empañado
Que las olas calcaron
Para cuando nazcan tus hijos
Vuelve de donde viniste
cruza de nuevo el océano
que te puso a la deriva
Marca tus pasos definitivos
Desanda las huellas contravenidas
Séllalas para siempre
Enmudece de nuevo
Si es necesario
Buenos Aires, 6 de octubre de 2007
No hay edad
Como los niños
dibujar en la arena la inocencia
olvidar todo rencor
pues de ellos no se vive
Adulto es quien odia a su prójimo
en nombre de la ley
sin importarle el destino que éste corra
Adulto es quien desata los nudos
del temor y el desasosiego
con que otros aprenden a vivir
sin culpa ni desdicha
El que no se detiene a mitad de camino
ni descansa bajo la sombra del bosque
porque le teme a los insectos en verano
y no hay siquiera una luciérnaga
que encienda su corazón
Como los niños
comer mis propios lápices y papeles
aguantar el miedo a los fantasmas
aferrarme a ellos
como ventisca
a la roca
en el mar
Como los niños
sospechar de la luz roja
en vez de huir despavorido
reflexionar cuando tiembla la tierra
reírme de las peores ofensas
cultivarme en ellas hasta volverme como las tapias
callado
silencioso como costal de trigo
cansado y mustio como viejo ropero
febril como barco que perdió el rumbo
Como adulto volver a sembrar
el aburrimiento
ver como la edad nos embrutece
Es septiembre y continúa aún la lluvia
Parecemos racimos a punto de caer
El aire nos aplasta
El viento de a poco nos vence
Un árbol profundo es el niño
y la tierra que lo sujeta va plantada a nosotros
como la grama a su mayor escondrijo
No hay edad verdadera
para sentirse aferrado a la vida
todo tiempo es un viaje indeclinable
por los molinos de la existencia
Apenas atravesamos el umbral de la noche
volvemos de nuevo a huir a los bosques de la memoria
a plantar silencios para que no nos digan nada
Ser niño
para ventilar la ira depositada
en los juegos de los grandes
Ser adulto
para contar pétalos
en busca de la magia
con que se quema el firmamento
Tan profundo y grávido a la vez
es el paso del tiempo
surcando nuestros matorrales
arrastrando las piedras que horadan nuestros ríos
El silencio cubre el mundo
sin que nadie se de cuenta
Nada más que espuma
irradian nuestros corazones.
Buenos Aires, 25 de marzo de 2007
dibujar en la arena la inocencia
olvidar todo rencor
pues de ellos no se vive
Adulto es quien odia a su prójimo
en nombre de la ley
sin importarle el destino que éste corra
Adulto es quien desata los nudos
del temor y el desasosiego
con que otros aprenden a vivir
sin culpa ni desdicha
El que no se detiene a mitad de camino
ni descansa bajo la sombra del bosque
porque le teme a los insectos en verano
y no hay siquiera una luciérnaga
que encienda su corazón
Como los niños
comer mis propios lápices y papeles
aguantar el miedo a los fantasmas
aferrarme a ellos
como ventisca
a la roca
en el mar
Como los niños
sospechar de la luz roja
en vez de huir despavorido
reflexionar cuando tiembla la tierra
reírme de las peores ofensas
cultivarme en ellas hasta volverme como las tapias
callado
silencioso como costal de trigo
cansado y mustio como viejo ropero
febril como barco que perdió el rumbo
Como adulto volver a sembrar
el aburrimiento
ver como la edad nos embrutece
Es septiembre y continúa aún la lluvia
Parecemos racimos a punto de caer
El aire nos aplasta
El viento de a poco nos vence
Un árbol profundo es el niño
y la tierra que lo sujeta va plantada a nosotros
como la grama a su mayor escondrijo
No hay edad verdadera
para sentirse aferrado a la vida
todo tiempo es un viaje indeclinable
por los molinos de la existencia
Apenas atravesamos el umbral de la noche
volvemos de nuevo a huir a los bosques de la memoria
a plantar silencios para que no nos digan nada
Ser niño
para ventilar la ira depositada
en los juegos de los grandes
Ser adulto
para contar pétalos
en busca de la magia
con que se quema el firmamento
Tan profundo y grávido a la vez
es el paso del tiempo
surcando nuestros matorrales
arrastrando las piedras que horadan nuestros ríos
El silencio cubre el mundo
sin que nadie se de cuenta
Nada más que espuma
irradian nuestros corazones.
Buenos Aires, 25 de marzo de 2007
El fantasma
Soy el fantasma
que sale de la película
para morderte el cuello
y darte una parte de mi ser
soberbio y sobrenatural
Vendré por debajo de la tierra
cabalgando entre la niebla y el humo
descolgado de las chimeneas
Entraré por tu ventana
y comeré tus zapatos
y beberé tus orines
Sucio
como el coyote
sigiloso
cruzaré la carretera
dejaré caer mis espolones
mis alas se abrirán
para que te pliegues
a la tristeza del desierto
meciéndose
en el aire vacuo de la tarde
Beberé tus líquidos
para que otros puedan verme
Soy el fantasma
El verdadero hombre invisible
Ese que se escribe con h minúscula
Me desplazo fácilmente
Entre bordes y penumbras
voy descubierto
apenas
en pantalón corto
llevo un delantal de colegio
para que no me descifren
Es casi como si asistiera a misa
aquí no hay ningún conocido
Todos se han ido
dejando a su paso
un poco más que estiércol
los restos de la noche
la ciudad y su pesada peste negra
He venido hasta aquí
para que me dejes entrar
al ruido imberbe de tu taberna
He venido para probar
el fuego que crece en tus armas
la espesura maloliente
que esconden tus botas
Y al final
esa criatura única
que guarda tu vientre
la semilla que un día
sembraron nuestros antepasados
las galaxias coaguladas
en tu cráneo primigenio
Levántate y dime
qué fuerza implacable
te mueve en la arena
atesorada del tiempo
Levántate y dime
de qué noche extrae el mal
su estado de ánimo
Levántate y dime
si aún no has visto
vagar al fantasma!
Buenos Aires, 5 de octubre de 2007
que sale de la película
para morderte el cuello
y darte una parte de mi ser
soberbio y sobrenatural
Vendré por debajo de la tierra
cabalgando entre la niebla y el humo
descolgado de las chimeneas
Entraré por tu ventana
y comeré tus zapatos
y beberé tus orines
Sucio
como el coyote
sigiloso
cruzaré la carretera
dejaré caer mis espolones
mis alas se abrirán
para que te pliegues
a la tristeza del desierto
meciéndose
en el aire vacuo de la tarde
Beberé tus líquidos
para que otros puedan verme
Soy el fantasma
El verdadero hombre invisible
Ese que se escribe con h minúscula
Me desplazo fácilmente
Entre bordes y penumbras
voy descubierto
apenas
en pantalón corto
llevo un delantal de colegio
para que no me descifren
Es casi como si asistiera a misa
aquí no hay ningún conocido
Todos se han ido
dejando a su paso
un poco más que estiércol
los restos de la noche
la ciudad y su pesada peste negra
He venido hasta aquí
para que me dejes entrar
al ruido imberbe de tu taberna
He venido para probar
el fuego que crece en tus armas
la espesura maloliente
que esconden tus botas
Y al final
esa criatura única
que guarda tu vientre
la semilla que un día
sembraron nuestros antepasados
las galaxias coaguladas
en tu cráneo primigenio
Levántate y dime
qué fuerza implacable
te mueve en la arena
atesorada del tiempo
Levántate y dime
de qué noche extrae el mal
su estado de ánimo
Levántate y dime
si aún no has visto
vagar al fantasma!
Buenos Aires, 5 de octubre de 2007
miércoles 21 de noviembre de 2007
Meditaciones
La soledad mata cuando no se hace entereza
Quita el alma y desquicia el cuerpo
como espejismo en el campo de batalla
Entra y sale de uno sin pedir permiso
Recorre el paisaje y atraviesa la materia
Vestida con nuestras ropas parece un fantasma
Camina con el vapor y se esconde en las sombras
como el hijo intangible que crece en la ciudad
Devorar quiere las uvas de este viñedo
Arrancar de cuajo el alimento que nos da vida
No hay suerte si tenemos que sufrir los tormentos del otro
No hay vida si lo que manda es la vergüenza de la piel
Corremos para escapar de su ola nauseabunda
cuando el enemigo urde la emboscada
para despojarnos de la verdadera patria
y el veneno fluye de boca en boca contagiando
el sueño de los hombres y su casa sin dueño
Somos sonámbulos en busca de un camino
Retornamos sin prisa al abismo implacable
del que todos seguirán aún naciendo
Cuida tu boca para no expandir más desdicha!
El mal también habla si lo que hacen es callarnos!!
Vigilemos el horizonte antes de perder el miedo
Nuestra herencia es un puñado de voces muertas
susurrando al alma benévola del recién nacido
No menos que confusión visten nuestros cuerpos
No más que de migajas se alimentan nuestras bocas
Conserva para ti el primer aliento del día
Arrúllate con la noche y su envoltura incendiada
Por una vez recuerda las meditaciones del silencio
Las verdades sepultadas debajo del asfalto
estampadas para siempre en el pergamino de la noche
Sólo las aves conocen las aguas del destierro
Sólo los ríos descubren lo que dejó de ser nuestro
Buenos Aires, 1 de noviembre de 2007
Quita el alma y desquicia el cuerpo
como espejismo en el campo de batalla
Entra y sale de uno sin pedir permiso
Recorre el paisaje y atraviesa la materia
Vestida con nuestras ropas parece un fantasma
Camina con el vapor y se esconde en las sombras
como el hijo intangible que crece en la ciudad
Devorar quiere las uvas de este viñedo
Arrancar de cuajo el alimento que nos da vida
No hay suerte si tenemos que sufrir los tormentos del otro
No hay vida si lo que manda es la vergüenza de la piel
Corremos para escapar de su ola nauseabunda
cuando el enemigo urde la emboscada
para despojarnos de la verdadera patria
y el veneno fluye de boca en boca contagiando
el sueño de los hombres y su casa sin dueño
Somos sonámbulos en busca de un camino
Retornamos sin prisa al abismo implacable
del que todos seguirán aún naciendo
Cuida tu boca para no expandir más desdicha!
El mal también habla si lo que hacen es callarnos!!
Vigilemos el horizonte antes de perder el miedo
Nuestra herencia es un puñado de voces muertas
susurrando al alma benévola del recién nacido
No menos que confusión visten nuestros cuerpos
No más que de migajas se alimentan nuestras bocas
Conserva para ti el primer aliento del día
Arrúllate con la noche y su envoltura incendiada
Por una vez recuerda las meditaciones del silencio
Las verdades sepultadas debajo del asfalto
estampadas para siempre en el pergamino de la noche
Sólo las aves conocen las aguas del destierro
Sólo los ríos descubren lo que dejó de ser nuestro
Buenos Aires, 1 de noviembre de 2007
Pasajeros
A Melody y Raúl
Pasajeros a Londres
nos dijeron
La última vez sin vernos
Volveremos en marzo
a recoger las frutas caídas
a vaciar felices los tiestos
Prenderemos fuego a la piragua
por la que remontamos el río
Hasta pronto dirán los ojos
Casi todo se disipa en el aire
los punteros de un reloj detenido
las cuentas impagas que dejan los deudos
Una nube de humo
cimbrando el crepúsculo
La muchedumbre reunida en el horizonte
Hacinados en las escaleras del tiempo
Habitantes de ninguna parte
Nuestro destino es ir viajando
mirando el mundo
por fuera de su cáscara transparente
ir sin parada ni tránsito posible
sin jamás detenernos
sin jamás detenernos!
Buenos Aires, 15 de octubre de 2007
Pasajeros a Londres
nos dijeron
La última vez sin vernos
Volveremos en marzo
a recoger las frutas caídas
a vaciar felices los tiestos
Prenderemos fuego a la piragua
por la que remontamos el río
Hasta pronto dirán los ojos
Casi todo se disipa en el aire
los punteros de un reloj detenido
las cuentas impagas que dejan los deudos
Una nube de humo
cimbrando el crepúsculo
La muchedumbre reunida en el horizonte
Hacinados en las escaleras del tiempo
Habitantes de ninguna parte
Nuestro destino es ir viajando
mirando el mundo
por fuera de su cáscara transparente
ir sin parada ni tránsito posible
sin jamás detenernos
sin jamás detenernos!
Buenos Aires, 15 de octubre de 2007
Lo que debemos ser
Hoy me encargaré de tirar los desperdicios acumulados
Será bien temprano para que el día se alargue un poco más
y podamos saborearlo como las frutas tiernas en verano.
Saldré de casa antes del amanecer y su paso fugaz
para recorrer las calles en busca de un buen sitio
donde acampar a tu llegada.
Vendrás sola pero con las maletas llenas
de ventura para sentarnos juntos en la mesa.
El sol saldrá de súbito para darnos la bienvenida
que merecemos.
Entonces nos pondremos manos a la obra
y celebraremos nuestro encuentro
y gratificaremos nuestro hermoso encuentro
a la luz de un vela en un sillón de cáñamo
y una pileta del más delicioso vino
a la usanza de nuestros antiguos parientes
venidos con el humo
sin abismo ni gritos.
La naturaleza nos bendecirá también porque nuestro amor
se congracia con su belleza y mágico esplendor
y Dios, Dios nos atará perpetuamente a ella
porque sabe de nosotros como nuestro organismo
el aire que respiramos y nuestras ansias más profundas
hasta el fondo de nuestros pechos nos bendecirá
y arropará con sus más hermosas telas.
Pronunciaremos cada uno nuestros nombres
y el tuyo será un concierto infinito que dejó atrás la timidez
y el mío asomará a tu boca como el océano que
llevamos dentro.
Sellaremos nuestros párpados suficientes de la llama
de la vida siempre encendida de amor puro
que cada día nos enseñamos a cultivar para el bien
de nuestra humanidad tantas veces caída y vuelta a redimir.
Te diré que eres más bella que la flor dentro de una flor
y de mis ojos una pequeña lágrima brotará
en señal de toda la trascendencia que un día nos unió.
Seremos más fuertes que el perdón y los pecados disueltos
de los hombres en batalla
más firmes que el látigo con que Dios nos castiga cada día
para volvernos a anclar a nuestros puestos indudables.
Dejaremos de ser nosotros para extendernos
en el solo movimiento de la vida que nos hace existir.
Superaremos todo arte y toda ciencia –seremos más virtuosos
que el viento llenando el vacío de los cielos.
Nuestra única medida será la entrega que depositemos
en cada acto de destino que hagamos
desde el más ínfimo gesto hasta el más enorme de los cataclismos.
Nada podrá ya sobrepasarnos
ni la desolación de los hombres de esta época
ni la ambición ni la vanidad ni el instinto
ni el ruido sordo de la ciudad y su maquinaria suburbana
a punto de derrumbarse en el tumulto de su noche desmembrada.
Entonces, seremos lo que debemos ser
Entonces, sólo entonces, seremos lo que en verdad debemos ser!!
Buenos Aires, 16 de agosto de 2006
Será bien temprano para que el día se alargue un poco más
y podamos saborearlo como las frutas tiernas en verano.
Saldré de casa antes del amanecer y su paso fugaz
para recorrer las calles en busca de un buen sitio
donde acampar a tu llegada.
Vendrás sola pero con las maletas llenas
de ventura para sentarnos juntos en la mesa.
El sol saldrá de súbito para darnos la bienvenida
que merecemos.
Entonces nos pondremos manos a la obra
y celebraremos nuestro encuentro
y gratificaremos nuestro hermoso encuentro
a la luz de un vela en un sillón de cáñamo
y una pileta del más delicioso vino
a la usanza de nuestros antiguos parientes
venidos con el humo
sin abismo ni gritos.
La naturaleza nos bendecirá también porque nuestro amor
se congracia con su belleza y mágico esplendor
y Dios, Dios nos atará perpetuamente a ella
porque sabe de nosotros como nuestro organismo
el aire que respiramos y nuestras ansias más profundas
hasta el fondo de nuestros pechos nos bendecirá
y arropará con sus más hermosas telas.
Pronunciaremos cada uno nuestros nombres
y el tuyo será un concierto infinito que dejó atrás la timidez
y el mío asomará a tu boca como el océano que
llevamos dentro.
Sellaremos nuestros párpados suficientes de la llama
de la vida siempre encendida de amor puro
que cada día nos enseñamos a cultivar para el bien
de nuestra humanidad tantas veces caída y vuelta a redimir.
Te diré que eres más bella que la flor dentro de una flor
y de mis ojos una pequeña lágrima brotará
en señal de toda la trascendencia que un día nos unió.
Seremos más fuertes que el perdón y los pecados disueltos
de los hombres en batalla
más firmes que el látigo con que Dios nos castiga cada día
para volvernos a anclar a nuestros puestos indudables.
Dejaremos de ser nosotros para extendernos
en el solo movimiento de la vida que nos hace existir.
Superaremos todo arte y toda ciencia –seremos más virtuosos
que el viento llenando el vacío de los cielos.
Nuestra única medida será la entrega que depositemos
en cada acto de destino que hagamos
desde el más ínfimo gesto hasta el más enorme de los cataclismos.
Nada podrá ya sobrepasarnos
ni la desolación de los hombres de esta época
ni la ambición ni la vanidad ni el instinto
ni el ruido sordo de la ciudad y su maquinaria suburbana
a punto de derrumbarse en el tumulto de su noche desmembrada.
Entonces, seremos lo que debemos ser
Entonces, sólo entonces, seremos lo que en verdad debemos ser!!
Buenos Aires, 16 de agosto de 2006
Conversaciones de julio
En la oscuridad flotante del universo
endurecido
Desde el interior antiguo del corazón
algo a paso agigantado, creciendo
Lámparas de otro tiempo poco a poco
palideciendo los rostros en los almacenes
sin destino en que todos compramos
y hoy día hasta el alma se vende
Cada segundo que pasa sucumbe la vida
La muerte de un pelo es la eternidad
empequeñecida
que habita dentro del pueblo de cada uno
Pertenecemos a una especie enrarecida
Nuestro mejor signo es la constancia
en la errancia
que crece con la culpa y el rencor
amargos de los que han sido despojados
Somos niños pasados de moda
detestados por sus padres y mayores
Nos gusta viajar a cualquier sitio
sin saber jamás donde vamos a llegar
Nuestros crímenes se extinguieron
con la moral de los vetustos y los ebrios
Nadie considera ya a nadie
La presencia humana casi se volvió
pieza de museo
Ocurre todo sin que nada se vea
Debajo de nuestros pies gime
la tierra en otro lenguaje
La culpa y el rencor son apenas
ruidos sordos
en el río seco de las conversaciones
de julio
Buenos Aires, 18 de julio de 2006
endurecido
Desde el interior antiguo del corazón
algo a paso agigantado, creciendo
Lámparas de otro tiempo poco a poco
palideciendo los rostros en los almacenes
sin destino en que todos compramos
y hoy día hasta el alma se vende
Cada segundo que pasa sucumbe la vida
La muerte de un pelo es la eternidad
empequeñecida
que habita dentro del pueblo de cada uno
Pertenecemos a una especie enrarecida
Nuestro mejor signo es la constancia
en la errancia
que crece con la culpa y el rencor
amargos de los que han sido despojados
Somos niños pasados de moda
detestados por sus padres y mayores
Nos gusta viajar a cualquier sitio
sin saber jamás donde vamos a llegar
Nuestros crímenes se extinguieron
con la moral de los vetustos y los ebrios
Nadie considera ya a nadie
La presencia humana casi se volvió
pieza de museo
Ocurre todo sin que nada se vea
Debajo de nuestros pies gime
la tierra en otro lenguaje
La culpa y el rencor son apenas
ruidos sordos
en el río seco de las conversaciones
de julio
Buenos Aires, 18 de julio de 2006
Patria deseada
A mi ángel
Hasta cuándo alimentas ese odio
de tu corazón, mientras el mar te adora
Hasta cuándo tus imprecaciones y violencia
llenando las habitaciones de la dicha
que cae
Te atrapas en la niebla
Te abandonas a tus nervios
Rompes la calma del día y su tiempo único:
Tu instinto te vuelve letal
Acaso no ves, es que no me sientes?
Tu rostro enrojece, tus labios son ponzoña
Tus ojos hacen temblar a cualquiera
Ninguna auditoría te resiste
Dejaste ya de oírme?
Tu corazón parece ser presa fácil
El odio te alcanzó y te hizo de él
Sucumbiste ya a su iluminada ceguera
Arrasó completamente con el trigal
No conquistes así mi alma
Hablo por los que sólo aman
Y no conocen de disminución alguna
No alimentes ese vástago que te hiere
lastimando también mi frágil casa
No hay tesoro más bello
que vencer el encastre de la ira
que nos desdibuja
El destino con violencia destruye todo:
Una vida con odio es una vida que a sí misma
lentamente se destituye
Por el camino de la existencia
pende un acertijo
su huella es más indeleble que la nada
Mírame y verás que aún no soy sobrenatural
Háblame sin veneno ni desdén
Ámame sin reservas ni naufragios
Mi dolor de ayer es mi ventura de hoy
No lo insultes ni lo empañes:
Hagamos juntos la patria deseada!
Buenos Aires, 18 de julio de 2006
Hasta cuándo alimentas ese odio
de tu corazón, mientras el mar te adora
Hasta cuándo tus imprecaciones y violencia
llenando las habitaciones de la dicha
que cae
Te atrapas en la niebla
Te abandonas a tus nervios
Rompes la calma del día y su tiempo único:
Tu instinto te vuelve letal
Acaso no ves, es que no me sientes?
Tu rostro enrojece, tus labios son ponzoña
Tus ojos hacen temblar a cualquiera
Ninguna auditoría te resiste
Dejaste ya de oírme?
Tu corazón parece ser presa fácil
El odio te alcanzó y te hizo de él
Sucumbiste ya a su iluminada ceguera
Arrasó completamente con el trigal
No conquistes así mi alma
Hablo por los que sólo aman
Y no conocen de disminución alguna
No alimentes ese vástago que te hiere
lastimando también mi frágil casa
No hay tesoro más bello
que vencer el encastre de la ira
que nos desdibuja
El destino con violencia destruye todo:
Una vida con odio es una vida que a sí misma
lentamente se destituye
Por el camino de la existencia
pende un acertijo
su huella es más indeleble que la nada
Mírame y verás que aún no soy sobrenatural
Háblame sin veneno ni desdén
Ámame sin reservas ni naufragios
Mi dolor de ayer es mi ventura de hoy
No lo insultes ni lo empañes:
Hagamos juntos la patria deseada!
Buenos Aires, 18 de julio de 2006
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